Como ya comprobamos el año pasado, el festival organiza el sábado al mediodía algún concierto en acústico a pies de la catedral de Burgos, y en esta ocasión el encargado sería Robin McAuley, que con una plaza abarrotada de gente se marcó varios de sus temas en este formato, dejándonos otra actuación para no olvidar. Como comentaron desde la organización, era la primera vez que actuaba dos días seguidos en el mismo festival.
Además, para disfrute de sus fans, al término del mismo, Robin estuvo firmando y sacándose fotos con el numeroso público que se acercó a su salida.
Hell In The Club
Tras la actuación de Kilmara, a la que no llegamos a tiempo, la segunda banda en salir al escenario principal sería Hell In The Club.
El cuarteto italiano formado por Andrea Piccardi (guitarra), los también miembros de Secret Sphere, Andrea Buratto (bajo) y Marco Lazzarini (batería), y su más reciente incorporación, Tezzi Persson a la voz, han puesto el listón alto de esta segunda jornada del festival desde el inicio.
Su apuesta por el hard & heavy ha gustado al numeroso público que se ha congregado en el Parque San Agustín desde el comienzo de los conciertos, disfrutando de una frontwoman muy activa durante la descarga, que ha sabido hacer suyos los temas cantados anteriormente por Davide Moras.
Han cerrado su paso por Burgos con “The Kid”, primer tema grabado por Tezzi, que muestra a la perfección la fuerza de esta banda.
Evil Invaders
Nos tocaba esperar a los cambios en el escenario principal, donde estaba programada la actuación de la banda belga Evil Invaders, formada por Joe (voz y guitarra), Senne Jacobs (batería), Max (guitarra) y Joeri (bajo). Se trata de esas bandas que estamos deseando ver en acción y que, por un motivo u otro, hasta ahora no había podido ser.
Con su thrash / speed metal salieron a por todas y nos pasaron por encima literalmente. Fueron encadenando los mejores temas de sus tres álbumes publicados hasta la fecha como “Siren”, “Raising Hell”, “Feed Me Violence”, “In Deepest Black” o “Die for Me”. Nos atrevemos a decir que fueron uno de los grandes triunfadores del festival, llevándose un buen puñado de nuevos seguidores para casa. La espera mereció la pena.
Blaze The Trail
Blaze The Trail fueron los encargados de abrir el sábado el segundo escenario. Ellos eran una de las bandas ganadoras del festival Las Candelas, en la categoría Castilla y León, con la que se ganaron su participación en esta octava edición del Zurbarán.
Ha sido la oportunidad perfecta para esta joven banda de presentar en directo los temas de su álbum ‘Not A Game’ de 2019, y su EP ‘Signs’, publicado en junio de 2024.
Crazy Lixx
Esta banda sueca, que lleva desde 2002 echando kilómetros, se presentaba en Burgos inmersa en la promoción de ‘Thrill Of The Bite‘, su noveno álbum de estudio hasta la fecha, publicado en febrero de este mismo año y del que nos mostraron en directo algunos de sus cortes como “Little Miss Dangerous” o “Hunt for Danger”.
A Danny Rexon le acompaña el trío formado por los guitarristas Chrisse Olsson y Jens Lundgren y el bajista Jens Anderson, que le ayudan en los coros y que son capaces de abarcar todo el escenario, disponiendo cada uno de ellos de su momento de lucimiento personal.
Fueron cayendo sus temas más conocidos como “Whiskey Tango Foxtrot” y “Hell Raising Woman”, “Siletn Thunder” o “Rise Above”, llevándonos hasta las películas de terror de los años 80, dando paso a una versión de Bonfire, “Swords And Stone”.
Cerraron su actuación en el Zurbarán con “Who Said Rock ’n’ Roll Is Dead”, tema de su último álbum y que les va perfecta para tal cometido. Parece que está banda no ofrece nada nuevo, pero siempre gusta.
Injector
Cambio de escenario y cambio de estilo con Injector. Ya sabemos de sobra como se las gasta el cuarteto murciano y fuimos predispuestos a darlo todo con ellos una vez más. En diciembre de 2024 publicaban su cuarto álbum de estudio, ‘Endless Scorn’, sacando en directo algunos de sus cortes más contundentes.
No contaron con el mejor de los sonidos durante su descarga, percance que supieron minimizar a base de trallazos como “Path of the Wrathgod”, “Oppressive Force”, “Reseting Time” o “Crawling One”.
“March To Kill” y “Unbound Legions” fueron las elegidas para finiquitar su descarga, dos de sus grandes clásicos y dos de los temazos con los que cuenta su disco ‘Hunt of the Rawhead’ publicado en 2020.
Stratovarius
Con un parque lleno hasta la bandera, podríamos decir que es la vez que tanta gente hemos visto en el festival, se espera con ganas la salida a escena de los finlandeses Stratovarius. A pesar de no contar en sus filas con Timo Tolkki, la formación de Helsinki cuenta con dos pesos pesados como el vocalista Timo Kotipelto y el teclista Jens Johansson, que se han rodeado de grandes músicos como Lauri Porra (bajo), Matias Kupiainen (guitarra) y Rof Pilve (batería).
Respondieron a la expectación creada marcándose un directo que, sin duda, ha sido de lo mejor del fin de semana, y atreviéndome a decir que de lo mejor que hemos podido ver de las ediciones anteriores que hemos estado en el festival.
“Speed of Light” y “Eagleheart” fueron las primeras en caer, sirviendo como carta de presentación de lo que nos esperaba con su descarga. Tras “Glory Days” y “The Kiss of Judas” enlazaban la instrumental “Holy Light”, mostrando el poderío a las seis cuerdas de Matias, con “Paradise”, con el público acompañando a la banda cantando su estribillo.
Jens Johansson tuvo su momento de protagonismo con un solo de teclado, con el que daba paso a “Black Diamond” y a “Survive”, uno de los cortes de su más reciente trabajo discográfico.
Tras la impecable “Destiny”, llegaba la traca final con “Forever” y “Unbreakable”, poniendo la guinda a su actuación con uno de sus grandes clásicos como “Hunting High and Low”.
Gran actuación de Kotipelto y los suyos, de la que se hablará durante mucho tiempo.
Overdrivers
Con las emociones todavía a flor de piel, era el turno de los franceses Overdrivers en el segundo escenario. Aterrizaron en Burgos presentando ‘Glory Or Nothing’, publicado el pasado mes de marzo.
Con un hard rock enérgico, nos sorprendieron a más de uno, ganándose a los presentes desde los primeros riffs con su entrega y disposición.
Sin duda fueron una de las revelaciones de esta edición, y estamos deseandoo volver a cruzarnos en su camino.
Bridear
La banda japonesa Bridear fue la encargada de cerrar esta edición. Fuera por lo musical o por la curiosidad, el contrario que vimos en ediciones pasadas, el recinto seguía abarrotado a esas horas.
Con “Wing of Hope”, el quinteto formado por Haru (bajista), Kimi (voz), Ayumi (guitarra), Moe (guitarra) y Natsumi (batería) puso el punto final a su directo y puso la guinda a la octava edición del Zurbarán.
Una edición la de 2025 que ha sido de gran nivel en su cartel y que ha sido récord de asistencia. Durante el festival nos dieron la noticia de que su próxima edición se celebrará el 10 y 11 de julio de 2026, pero que se trasladan del Parque San Agustín al Espacio El Plantío, que puede albergar un número mayor de público.
Sin duda nosotros allí estaremos.

Texto y fotos: Lakatus ML

































