ZURBARÁN ROCK: parque San Agustín (Burgos) – 12/07/2024

Nos trasladamos a Burgos para poder disfrutar del Zurbarán Rock, que en su séptima edición iba a contar con un cartel mayoritariamente hard rockero, contando con grandes nombres como Ronny Atkins o Sonata Arctica.

Siempre nos gusta poder acercarnos a este tiempo de eventos, ya que más allá de lo musical, es poder disfrutar de una ciudad con un buen puñado de amigos y conocidos llegados de numerosos puntos de la península.

El desplazamiento hasta Burgos siendo un día laboral hizo que no pudiéramos llegar a su pistoletazo de salida con Lépoka, asique nuestra primera toma de contacto con el festival fue con los escoceses Heavy Pettin.

Con su vocalista Steve “Hamie” Hayman al frente ofrecieron un directo muy entretenido y ameno, en el que con temas como “Rock Ain’t Dead”, “Roll The Dice”, “X Rated” o “Rock Me” nos trasportaron a los años 80, sacando algunos de los temas de sus álbumes ´Lettin Loose´ (1983) y ´Rock Ain’t Dead´ (1985).

Cerraron su paso por el Zurbarán con “Break It Down” y “Throw A Party” dejando más que satisfecho a un público que no paro de cantar cada uno de sus estribillos.

Tras los cambios le llegaba el turno a la banda francesa Nightmare, que están inmersos en la presentación de su último lanzamiento discográfico, “Encrypted”, publicado el pasado mes de junio.

En el tiempo que estuvieron sobre las tablas, la banda comandada por la poderosa voz de Barbara Mogore presentaron algunos de los temas del que es su decimosegundo disco de estudio como “The Blossom of My Hate”, “Voices from the Other Side”, “Saviours of the Damned” o “White Lines”, sin olvidarse de algunos de los grandes cortes con los que cuenta su discográfica como “Divine Nemesis”, “Ikarus” o ”Eternal Winter”. Para el final se dejaron “Aerternam” y “Serpentine”, cerrando con “Nexus Inferis”. Era una de las bandas que no nos queríamos perder de esta edición dejándonos un muy buen sabor de boca.

A la hora prevista llegaba el plato fuerte de la primera jornada de esta edición del festival con Ronnie Atkins. El vocalista de Pretty Maids lleva luchando contra un cáncer de pulmón desde 2019, enfermedad que no solo no ha truncado su carrera musical, sino con la que ha redoblado esfuerzos, publicando 3 discos en solitario en los últimos años.

Con una voz impecable daba comienzo su directo con “Rising Tide”, “I Prophesize” e “If You Can Dream It (You Can Do It)”, llegando a la muy bien recibida “We Came To Rock”, en lo que iba a ser el primer guiño a Pretty Maids de la noche.

El sensacional vocalista danés se ha rodeado de grandes músicos en su etapa en solitario como Marcus Sunesson (guitarra), Chris Laney (guitarra y teclados), Pontus Egberg (bajo) y Allan Sørensen (batería), formando una máquina perfectamente engrasada y en la que todos tuvieron su momento de protagonismo durante la descarga.

De manera impecable fueron cayendo temas de su etapa en solitario, “Make It Count”, “Soul Divine”, “Godless”, “Real” o “Trinity”, dejando paso a “A Place In The Night”, uno de esos temas de Pretty Maids que Ronnie ha recuperado con su banda.

Encaraban el final con las coreadísimas “One Shot” y “Little Drops of Heaven”, cerrando una impecable actuación tras un amago de irse con “Future World” y “Rodeo” de Petty Maids, convirtiendo el parque San Agustín en un fiestón. En pocas palabras, un directazo de principio a fin.

Tras la descarga de Atkins y los suyos, le llegaba el turno a la banda alemana The New Roses, que habían entrado a última hora en el festival sustituyendo a The Warning. Esta banda natural de Wiesbaden formada en el 2007, cuentan con 5 álbumes en sus espaldas.

Con su frontman Timmy Rough se metieron rápido a la parroquia en el bolsillo a ritmo de canciones pegadizas, sacando a relucir los mejores cortes con los que cuenta su discografía.

“The Usual Suspects” o “Sweet Gloria” fueron algunas de ellas con las que pusieron a moverse a todo el que se había quedado tras el paso de Atkins.

Pusieron patas arriba el parque San Agustín con su versión de “Rockin’ in the Free World” de Neil Young, completando una buena actuación con “Thirsty”, uno de sus grandes clásicos con el que acostumbran a cerrar sus directos.

Para completar la noche nos faltaba la descarga de la banda gallega Dark Embrace. Apuesta diferente a la visto durante todo el viernes y que ya nos dejó con ganas de más en el Koba Live hace unas semanas.

Fue una descarga corta, aunque con la temperatura que nos acompañaba a esas horas en Burgos, más de uno agradeció que no se extendieran demasiado.

El cuarteto formado por Oscar Rilo, Markos Villar, Mou Trashno y Julio G. Valladares ofrecieron una actuación impecable, cerrando una gran primera jornada de festival.


Texto y fotos: Lakatus ML

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