Tras el cambio de sala, nos presentamos en la Groove de Portugalete en la primera de las tres fechas programadas en nuestro país del combo sueco The Night Flight Orchestra, presentando su recién publicado nuevo álbum ´Give Us The Moon´. Junto a ellos y para caldear el ambiente, les acompañaban los neoyorquinos Tragedy.
Ya sabemos como se las gastan desde su anterior visita a la Groove y al igual que en aquella ocasión que estuvieron teloneando a Nanowar Of Steel, los 45 minutos que estuvieron sobre las tablas fueron una auténtica fiesta.
Con su manera particular de hacer versiones, fueron cayendo clásicos como “The Final Countdown” de Europe, “Sweet Caroline” de Neil Diamond, “Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)” de ABBA o “It’s Raining Men” de The Weather Girls, cerrando su paso por Portugalete entre confeti con el “Stayin’ Alive” de Bee Gees.
Una vez nos lo hemos vuelto a pasar en grande con esta banda, corroborando las buenas sensaciones que nos habían dejado en el pasado.
A la hora prevista salía a escena la tripulación de The Night Flight Orchestra, en la que podemos encontrar caras conocidas de la escena sueca como Björn “Speed” Strid y Rasmus Ehrnborn de Soilwork, o Sharlee D’Angelo miembro de Arch Enemy.
“Stratus” fue la primera en caer, sirviendo como carta de presentación en directo de su recién publicado nuevo disco, dando paso a “California Morning”, uno de los temas de su álbum debut, ´Internal Affairs´, publicado en un lejano 2012.
Un poco más apretados en el escenario de lo normal, seguía su vuelo sin sobresaltos en una Groove repleta de un público entregado desde el inicio.
Su descarga continuaba, mezclando algunos de los temas de su último LP como “Shooting Velvet” o “Cosmic Tide“, pasando por algunos de sus temas más reconocidos como “Divinyls” o “Gemini”, entrelazando a la perfección de voz de su frotman Björn “Speed” Strid con las de su coro compuesto por Anna Brygård y Åsa Lundman.
Llegados al ecuador de su viaje, llegaba uno de los momentos más emotivos de la noche al presentar “Paloma”. Se trata del último sencillo lanzado por la banda que cuenta la historia de una azafata que tuvo una relación tóxica con un piloto. Como comento el propio Björn, se trata de una canción de liberación para todos aquellos que están atrapados en una relación tóxica y abusiva.
Sin turbulencias encaraban la recta final de su vuelo con “Satellite”, “Transmissions” y “Can’t Be That Bad”, dando paso a otro de los momentos emotivos de la noche con “Transatlantic Blues”, tema incluido en su primer álbum, y con el que quisieron rendir un homenaje a su guitarrista David Andersson, fallecido en 2022. Llego la fiesta de nuevo con “Burn for Me”, tema con el que se despidieron momentáneamente de los presentes antes de su vuelta al escenario para los bises.
Su vuelo estaba a punto de llegar a su fin, y para el aterrizaje se habían guardado “White Jeans” y “Way To Spend The Night”, cerrando su directo y poniendo patas arriba la Groove con “West Ruth Ave”.
Nos vamos con la sensación de haber disfrutado de una grandísima banda en directo, en una sala como la Groove que una vez más ha ofrecido un sonido impecable. Esperamos poder verles en acción muy pronto de nuevo, aunque será difícil con un ambiente tan familiar como el que ha reinado esta pasada noche en Portugalete.
Texto y fotos: Lakatus ML
Promotora: Madness Live















