JUDAS PRIEST+ PHIL CAMPBELL AND THE BASTARD SONS: Bilbao Arena (Miribilla) – 30/06/2025

Tras pasar por el Resurrection Fest y el Barcelona Rock Fest, la gira “Shield Of Pain” de los británicos Judas Priest aterrizaba en Bilbao. La banda comandada por Rob Halford se presentaba en el Botxo inmersa en la promoción de su último álbum ´Invincible Shield´, así como celebrando los 35 años de su icónico ´Painkiller´.

Junto a ellos, como banda invitada, Phil Campbell and The Bastard Sons, quinteto formado por Phil, conocido por haber sido el guitarrista de Motörhead, desde 1984 hasta su disolución en 2015, sus hijos Todd (guitarra) y Tyla (Bajo), Dane (batería) y el vocalista Joel Peters.

Ellos fueron los encargados de abrir la velada, jugando con el hándicap de que siendo un día laborable, su actuación sirvió para que la gente fuera accediendo al recinto.

Al igual que cuando les vimos acompañando a Accept en Pamplona, fueron intercalando sus temas propios como “We’re The Bastards”, “Step Into The Fire” o “Hammer and Dance”, con canciones de Motörhead como “Going To Brazil” o “Born To Raise Hell”. Aunque para su actuación no había demasiada gente, contaron con un público decidido a divertirse desde el comienzo, y llegó el éxtasis con la archiconocida “Ace Of Spaces”, cantada a pleno pulmón por los que ya ocupaban su sitio dentro del Bilbao Arena.

Cerraron su paso por Bilbao con su ya clásico “Strike The Match”, dejando la sensación de haber disfrutado de un muy buen directo.

Tras los cambios de escenario, les llegaba el turno a Rob y los suyos. A la hora prevista y tras su intro, el “War Pigs” de Black Sabbath, salían a escena como una auténtica apisonadora. “All Guns Blazing” y “Hell Patrol”, dos de los trallazos del ‘Painkiller’, sirviendo a su vez como una declaración de intenciones de lo que nos depararía su descarga. Halford atrae la gran mayoría de las miradas tanto de fotógrafos como del público, pero la banda en su totalidad se mostró como un engranaje perfecto, en el que todos, o casi todos, ya que Ian Hill se mantuvo un poco en segundo plano, tuvieron su momento durante la descarga. Richie Faulkner y Andy Sneap impecables a las seis cuerdas, y un incansable Scott Travis a la batería.

Esto no aflojaba y tras “You’ve Got Another Thing Comin” y “Freewheel Burning”, llegó la coreadísima “Breaking the Law”, llevándose a su término la gran primera ovación de la tarde noche.

Tras otros dos grandes cortes del ‘Painkiller’ como “A Touch of Evil” y “Night Crawler”, nos fuimos hasta 1981 con “Solar Angels” del álbum ‘Point of Entry’.

A estas alturas tiraron de algunos de los cortes de su último trabajo discográfico como “Gates of Hell” y “The Serpent and the King”, intercaladas con “One Shot at Glory” y “Between The Hammer and The Anvil”, hasta llegar a la emotiva “Giants in the Sky”, que acompañaron de una imagen en sus pantallas en las que se podían ver a grandes artistas ya fallecidos como Freddie Mercury, Lemmy o Dio.

Con su clásico comienzo de batería a cargo de Scott Travis llegaba “Painkiller”, con el que parecía no pasar el tiempo por Halford, con una ejecución vocal casi perfecta, y un público a esas alturas más que entregado acompañando a Rob a cantar su estribillo.

Tras un pequeñísimo parón, “The Hellion” daba paso a los bises con “Electric Eye “, “Hell Bent For Leather” con Halford a los mandos de su Harley Davidson, cerrando por todo lo alto con “Living After Midgnight”.

Hemos disfrutado de un grandísimo directo a la altura de una gran banda como Judas Priest. Va a ser de esas de la que se va a hablar durante mucho tiempo. Esperemos que no haya sido la última oportunidad de ver a Rob Halford en acción por el Botxo.


Texto y fotos: Lakatus ML

Promotora: Bring The Noise

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